Liderazgo

Un Jefe Líder para obtener resultados de impacto

equipo con liderazgo

Durante mi travesía por el mundo corporativo noté que uno de los factores clave para que los colaboradores saquen a relucir su mejor versión sosteniéndola en el tiempo es sentirse respaldados por un jefe (en términos de la estructura organizacional) a quien perciban como un ejemplo a seguir debido a sus cualidades personales e interpersonales y que, en cada interacción con él o ella, sientan que crecen siendo profesionales más competentes. Inclusive, este clima fortalece la confianza, la comunicación efectiva y el nacimiento de nuevos liderazgos, lo cual es fundamental para el crecimiento de la empresa. ¿Pero qué sucede cuando las organizaciones tienen jefes que sabotean (consciente o inconscientemente) el desarrollo de los equipos de trabajo?

Es normal que las empresas otorguen ascensos a personas a puestos en los cuales tienen a cargo de uno a más trabajadores. No cabe duda de que lo pueden tener bien merecido por algún logro de impacto obtenido en el pasado, sin embargo, recibir una promoción va más allá del nombre de la posición y, por supuesto, de una mejor retribución económica. Es aquí en donde los ascendidos pueden cometer el error de pensar que “ser jefe” se trata solamente de dar directivas al equipo, de creer que es el único que puede hacer las cosas bien y, por ende, no confía en las capacidades de su gente; además busca ser quien más habla en cada interacción y no promover la lluvia de ideas o soluciones por parte de su interlocutor. Estas situaciones son nocivas para la productividad de los integrantes del equipo porque tarde o temprano llegarán a un punto de saturación en el cual perderán la motivación y, en consecuencia, el compromiso para realizar sus labores con excelencia.

En ese sentido, es imperativo que las áreas responsables de la gestión del talento brinden las facilidades para que los colaboradores en puestos de jefatura desarrollen y/o potencien sus habilidades blandas, mediante procesos de coaching, cursos o talleres, dependiendo del caso. Esto generará un impacto positivo en la organización porque tener jefes líderes favorecerá el ambiente laboral aumentando la productividad del negocio.

El jefe líder es aquel que, en primer lugar, muestra un interés genuino en el crecimiento sostenido de su equipo, ¿y cómo? Escuchándolos, tomando en cuenta sus ideas, ofreciéndoles programas de capacitación, otorgándoles reconocimiento cada vez que logren los objetivos y sobre todo, yendo más allá de lo profesional, ayudándoles a ser mejores seres humanos. Un jefe tiene que convertirse en ese líder inspirador, soñador, empático, de acción inteligente y resiliente que necesitan las empresas para llevar el negocio a un siguiente nivel.

Enrique Diaz Rios

Contador Colegiado, Coach Profesional, Especialista en Coaching de Vida y Team Coach con certificación internacional.